CAZON ó TIBURON VITAMINICO

Galeorhinus galeus

También llamado Caella, Bienmesabe, Tiburón vitamínico o Trompa de cristal. Es un pez cartilaginoso, con alto contenido de urea en el músculo, al igual que las rayas y mantas. una especie de elasmobranquio carcarriniforme de la familia Triakidae, ovovivípara, distribuida en aguas templadas de todos los océanos. Es la única especie del género Galeorhinus.​ No posee espinas delante de las aletas dorsales. Puede llegar a medir 2 metros y a pesar 45 kg.

TAXONOMIA

DISTRIBUCION GEOGRAFICA

CARACTERISTICAS

  • Es un pez cartilaginoso, de cuerpo grande, aplastado y largo.
  • El color es gris plateado o gris parduzco, y la superficie ventral blanca.
  • Su hocico es largo, posee ojos ovalados y dientes triangulares y planos
  • A diferencia de otros tiburones poseen membranas nictitantes en los ojos. Son casi transparentes,  forman un párpado más y le brindan una mayor protección.
  • Pertenece a la familia de los tiburones, aunque es una de las especies de menor tamaño. Sus dientes, comparados con otras especies, son pequeños, pero muy agudos y cortantes. Los ejemplares de unos 50 kg son muy apreciados en los mercados europeos ya que se pueden cortar en grandes filetes.

HABITAT Y ALIMENTACION

Generalmente viven cerca de la costa, en fondos de entre 40 y 100 m de profundidad. Se alimenta de peces como Sardinas, Jureles y Caballas, y también de crustáceos y animales invertebrados.El cazon caza en grupos, usando a veces la táctica de “arrinconar” pequeños bancos de peces.

REPRODUCCION

  • Son ovovivíparos, es decir que las hembras retienen los huevos en la cavidad uterina hasta que eclosionan y se desarrollan. Cuando la madre realiza la puesta las crías tienen ya la misma forma que los adultos. Suele tener unas 20 crías.

PELIGRO PARA LOS HUMANOS

Esta especie nunca ataca a los humanos, todo lo contrario los humanos abusan matando a esta especie con la sobrepesca para comerciar con sus aletas, carne e hígado.

BUCEO CON TIBURON CAZON

Es un tiburon que puede hacer apariciones fugaces, y enseguida huye ante la presencia de los buceadores, es tímido y huidizo.

CONSERVACION

Figura en la Lista Roja de la IUCN con el estatus de en peligro crítico (CR) debido a los continuados y graves declives poblacionales por toda su distribución (reducciones de más del 80%).

Esto le ha hecho abandonar el estatus de Vulnerable asignado en 2000 y 2006.

Se encuentra sobreexplotado por su carne, sus aletas y su hígado.

El cazón no siempre se etiqueta correctamente: a veces se incluye bajo una etiqueta genérica y muchas veces, se catalogan como cazón especies similares como las musolas (gen. Mustelus).

En muchos países es un plato muy requerido en las mes, por ejemplo en Andalucía en el sur de España, donde su guido es muy apreciado.

CURIOSIDADES

  • Su piel áspera, es utilizada por los carpinteros para pulir madera.
  • Muy apreciado en Andalucía donde es cocinado en adobo conocido en Cádiz y sobre todo en San Fernando como Bienmesabe.
  • Para saber si un tiburón es macho o hembra sólo debes observar sus aletas pelvianas. El macho ha desarrollado en el borde interno de dichas aletas unos órganos copuladores externos llamados pterigópodos, que hacen la función de pene, la hembra carece de dichos órganos.
  • Antiguamente los dientes de Tiburón eran utilizados como talismanes. Con ellos se fabricaban colgantes para proteger a los niños de cualquier mal. También se utilizaban para detectar si la comida estaba envenenada, según si el diente cambiaba o no de color.
  • En el siglo II a.C., los dientes fósiles, que entonces se pensaba que eran lenguas petrificadas caídas del cielo, se utilizaban en forma de polvo como remedio para las fiebres malignas, vómitos, mordeduras de serpiente.
  • La sopa de aleta de tiburón se considera un manjar afrodisíaco en Asia. En China se consume desde hace más de dos mil años.
AYUDA A SU CONSERVACION Recuerda en tus manos está proteger a los tiburones, no consumiendo productos derivados de su pesca y denunciando las practicas que llevan a su captura y consumo. Gracias por leerme
Iñaki Larrea